Hola:
hace 13 años, por mi 18º cumpleaños y alcanzada la mayoría de edad, mi padre me hizo uno de los mejores regalos de mi vida. Me pagó viaje y estancia para ir al Festival Internationa de la Bande Dessinée d'Angoulême. Una cita obligada, para al menos una vez en la vida, si eres amante del cómic.
Angoulême es pequeño y con una parte antigua preciosa, aunque lo más bonito durante los 4 días que dura el evento (siempre es el último finde de Enero), es el ambientazo que hay. No es una feria normal aunque puedes comprar de todo y más, ni es una convención pese a las charlas con lo plus de lo plus del panorama internacional y, sobretodo, europeo del mundo del arte secuencial, los cómics, vaya. No es nada de eso y a la vez lo es todo, sólo que no se limita a un espacio limitado en forma de carpa, o de recinto ferial... ANGOULÊME es todo un pueblo volcado en aspecto y alma a algo que los franceses aman y miman como nadie: la Bande Dessinée y sus autores. La mayoría de tiendas (o edificios como este) decoran sus escaparates homenajeando a los ya clásicos Spirou, Lucky Luke, o con los galos de Goscinny y Uderzo, y es normal ver a ancianas milenarias con su álbum bajo el brazo, o a bebés que ni andan con sus primeros libros ilustrados por Franquin.
Además, ANGOULÊME es también EL escaparate de las obras más importantes de comic del año (internacional pero primando lo europeo -estamos hablando de los frances-). Aquellos que deberías leerte sí o sí por la calidad (gráfica, sobretodo) sin jugar nunca la carta de la obviedad. Este año, como nominada, entre otras, "El Juego de la Luna", de los españoles Enrique Bonet y José Luis Munuera.
"El Juego de la Luna"
Eso es Angoulême y hay que estar allí para verlo y vivirlo, porque algo tendrá para que gente de todo el mundo se reserva esas fechas para acudir.


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