Hola:
yo fui Legionario de Cristo. Es verdad. Circunstancias muy concretas me llecaron a meterme en una catequesis, pero lo que no cuadraba eran sus cuadriculados dogmas y formas de (como ellos llaman) "transmitir la Palabra de El Señor". Yo no sabía qué eran los Legionarios hasta entonces, y creo que lo averigüé mucho antes que la mayoría de gente. Salí por patas, oigan. Por voluntad propia.
No se equivoquen, allí tenían ordenadores e internet cuando lo de la red era un lujo. Y te llevaban a esquiar en las mejores pistas del país, incluso de Europa. A cambio, ibas a Misa y decías NO al pecado de la carne a la par que rendías culto extremo a los Sacramentos...
Un día, decidieron hacer un concurso para diseñar una mascota para el grupo de sectarizados. De alguna manera, tal y cómo me trataban allí, supe que tenía las de ganar y llevarme ese pedazo de mountain bike metalizada que guardaban en una de las habitaciones que daban al claustro.
Llegó el día, y gané. Pero lo importante no es eso. Ese día, viví algo muuuy fuerte. La bicicleta fue entregada de la mano del gran FRANCISCO IBÁÑEZ, creador de Mortadelo y Filemón entre otros hits viñetiles. Yo nunca me he sentido muy fan de su obra, pero sí de su persona y admiro la legión de fans que los siguen por todo el mundo. Ese día, entre debotos, yo toqué a uno de los dioses del 9º Arte, y eso, es impagable.
Por cierto, el que escribe estas líneas respeta las religiones, pero no las instituciones.
Y se declara laico.

Pos yo me sigo riendo con Ibañez; me asombro de mí mismo pero es asíN.
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